Marketing, comunicación y acción para quienes transforman
Café y estrategia
Descripción oficial de la columna: Café y Estrategia es un espacio semanal para conversar sobre marketing, comunicación y los temas que están moviendo a nuestra sociedad. Aquí analizamos ideas, desmontamos discursos, entendemos tendencias y, sobre todo, aterrizamos estrategias prácticas para emprender, comunicar mejor y transformar nuestro entorno.
Porque las buenas ideas no solo se piensan… se ejecutan.
El Marketing ¿crea necesidades… o activa deseos?
El primer sorbo…
Hoy, mientras nos tomamos este caféé, quiero hablar de una pregunta que aparece cada vez que alguien escucha la palabra Marketing: “¿El marketing crea necesidades?”
Y casi siempre viene acompañada de una acusación: “Nos hacen comprar cosas que no necesitamos”, pero… ¿es realmente así?
Hoy quiero que conversemos sobre esa idea con calma y con fundamento
La idea clave…
Las necesidades existen antes que cualquier campaña: necesitamos seguridad, pertenencia, reconocimiento, estabilidad, afecto, identidad, etc.
Abraham Maslow, en su conocida jerarquía de las necesidades, explicó que las personas se mueven por niveles que van desde lo fisiológico y la seguridad, hasta la pertenencia, el reconocimiento y la autorrealización. Estas necesidades son inherentes a la condición humana.
Un deseo, en cambio, es la forma que toma esa necesidad cuando se conecta con una emoción, un contexto o una aspiración.
Lo que cambia no es la necesidad. Lo que cambia es la forma en que la satisfacemos.
Ahí es donde el marketing interviene… identifica esas necesidades y las traduce en propuestas concretas.
Por ejemplo: No necesitamos un caféé gourmet para sobrevivir, pero sí buscamos pertenecer, sentirnos productivos o disfrutar un momento de reconocimiento personal
… el producto se convierte en símbolo.
El marketing no inventa que quieras sentirte valorado. Lo que hace es traducir esa necesidad humana en productos, servicios o experiencias.
Ahí es donde entra la estrategia
La estrategia…
Philip Kotler, uno de los referentes contemporáneos del marketing, lo define como el proceso de identificar y satisfacer necesidades de manera rentable.
No habla de crearlas. Habla de identificarlas.
Lo que sí hace —y muy bien— es detectar: Qué te preocupa, qué te duele, qué sueñas, qué temes perder y a qué grupo quieres pertenecer. Entonces, construye narrativas alrededor de eso.
Cuando una campaña política apela al “miedo al cambio”, no crea la necesidad de seguridad; la activa. Cuando una marca habla de “empoderamiento”, no inventa el deseo de reconocimiento; lo encuadra.
Ahí es donde la conversación se vuelve interesante:
El marketing es una herramienta.
Puede Impulsar emprendimientos locales, visibilizar causas sociales, generar desarrollo económico o facilitar decisiones informadas…o bien, puede exagerar, distorsionar o manipular si se usa sin ética.
No es el marketing el problema. Es la intención detrás de la estrategia.
Para llevar
Si emprendes:
- No intentes “crear una necesidad”. Identifica un problema real.
- Identifica qué necesidad real estás atendiendo y que emoción esta vinculada a tu producto
- Construye mensajes con claridad y honestidad.
Si consumes:
- Pregúntate qué emoción está activando esa campaña.
- Distingue entre lo que necesitas y lo que deseas.
- No todo deseo es negativo; solo necesita consciencia.
Por tanto, el marketing no crea necesidades humanas, interpreta el contexto, conecta emociones y traduce aspiraciones en propuestas concretas.
La verdadera pregunta no es si el marketing manipula. La pregunta es si quienes lo ejercemos estamos comunicando con responsabilidad.
Porque las ideas valen… cuando se convierten en acción.
☕️ Nos leemos en el próximo café. ☕
*Doctora en Comunicación (IBERO CDMx), Maestra en Administración (ITESM). Profesora Investigadora UAEH, Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel 1.